“Desde muy pequeño me gusta el flamenco. Me puedo tirar horas bailando”


José Antonio Cantalejo Guzmán, de 22 años, lleva desde los cuatro bailando en escuelas de flamenco. Hoy tiene su propio grupo de baile y nos cuenta cómo se introdujo en este mundo.
Con muy poquitos años, este joven cuco ya escuchaba flamenco. “Lo que más me gusta es escuchar este tipo de música, además me gusta el flamenco de verdad”, comenta Cantalejo. Sus comienzos fueron en su campo, donde “ponía una tabla en la suelo y me liaba a bailar yo solo. Le bailaba a mis padres, a sus amigos… a todo el mundo que llegara allí”. A raíz de eso, José Antonio comienza su formación a los cuatro años en academias de baile. “Mis comienzos fueron en la Escuela Municipal, que en ese momento la llevaba Inma Luque. Después de año y pico con ella, seguí mis estudios de baile con Eva González, que fue quien sustituyó a Inma en la escuela”.
Hasta 2010, momento en el que deja la Escuela Municipal, no es cuando se inicia como profesor en su propia escuela de baile. “La idea de abrir el grupo no fue idea mía. La hermana de un amigo mío organiza desfiles de peluquería y él me dijo que si montábamos un baile para unas niñas para que entretuvieran un poco al público, entonces yo dije que sí. Una vez que acabó el desfile yo ya dije que se acabó el baile, pero me dijo que por qué no seguíamos con el grupo. Aunque me dio mucho apuro montar el grupo por Eva, decidí hacerlo y ella misma me dio algunos consejos. Al final he seguido yo solo con el grupo, él estuvo conmigo durante un año, pero la idea fue de mi amigo Sergio Moreno”.
El Grupo Flamenco José Antonio Cantalejo es un grupo de bailaoras que suman ya más de 30. Para el director, es un honor poder dar clase a este conjunto, que va desde los 2 años hasta los 86, ya que también imparte clase en el CPA de Mayores. “el grupo va muy bien, yo estoy contentísimo de que tantas niñas y mujeres quieran aprender conmigo”. El joven no solo se atreve con el flamenco, también tiene grupos a los que enseña baile moderno y otro más especializado en sevillanas.
En este momento, Cantalejo se está formando en la academia de María ‘La Chata’, una academia de Córdoba. “En el momento que dejo la escuela municipal me voy a Córdoba a seguir recibiendo clases. En esta academia llevo ya año y medio”. De esta manera, el bailaor puede seguir curtiéndose en este arte y poder así transmitir sus conocimientos a sus alumnas.
Muchos son los proyectos que tiene en mente y los que ya ha hecho. Recuerda uno en especial, cuando se fue “al País Vasco porque tenía una actuación concertada. Cuando llegué, hice mi actuación y de ese espectáculo salió otro, ya que uno de los asistentes quedó contento con mi trabajo y me propuso otra exhibición, también en el País Vasco”, comenta orgulloso Cantalejo. Además de por el norte de España, su arte se ha paseado por muchos rincones de Andalucía, habiendo actuado también en bodas y otras celebraciones. Ahora, con su grupo de bailaoras, le espera un intenso verano, ya que tiene algunas cosas entre manos. “Lo próximo es ir a Benalmádena. Allí, en el Parque de Atracciones Tívoli, vamos a hacer una actuación. Además de eso, ya estamos preparando nuevas coreografías y nuevo vestuario para la temporada que viene, que se estrena en la feria”. Muy agradecido, Cantalejo cuenta quién es la que se encarga del vestuario de este conjunto de bailaores. Pepi ‘la caracola’ es la responsable de los arreglos, confecciones nuevas y cualquier cosa que tenga que ver con la vestimenta. “Ella ve el diseño que yo le llevo y ya me dice si se puede hacer o no y el precio al que nos lo deja”.
Este amante del baile y cante flamenco, que además dedica mucho tiempo también a la Agrupación Musical ‘Maestro MPL’ por ser uno de sus miembros, no dejó de repetir el orgullo y el honor que para él supone dirigir a este grupo de alumnas, a las que “quiero mucho”.